-No puede ser...
Sara: Sí, por desgracia si...
Carol (susurrando) Son los...
Sara: (susurrando) pepinos
jajajajajajajajajaja
Carol: Nos tenían que amargar las
fiestas, no me jodas...
Sara: Pues pasamos de ellos y ya está.
-En ese momento llaman al móvil de
Carol-.
Carol: ¿Sí? ¿Quién es?
X: ….........
Carol: He dicho que quién es!!!!
X: Tu peor pesadilla.
-Fin conversación-.
Sara: ¿Quién era?
Carol: Ni idea, pero no me hace ni puta
gracia. Chicos, ¿¿habéis sido alguno de vosotros??
Chicos: No.
Sara: Es imposible, porque estábamos
todos aquí mirándote a ver qué pasaba.
Carol: ...Buah habrán sido esos
imbéciles seguro! Estoy hasta los...
Empezó a andar en dirección a donde
estaban sentados ellos y cuando llegó les dijo:
-Vosotros qué sois, gilipollas???
X: Eh, te me relajas, vale?
Carol: Os creéis muy graciosos, ¿eh?
Pues iros a la mierda...
Justo entonces cuando Carolina se
disponía a pegarle un puñetazo a uno de ellos Sara y David la
sujetaron.
Carol: Esto no va a quedar así!! Una
bromita más y os juro que os la cargáis.
A los cinco minutos...
Sara: ¿Pero qué ha pasado? ¿Por qué
te has puesto así?
Carol: Porque cuando me han llamado han
dicho que... eran mi... peor pesadilla...
Sara: Hostia...
Dani: Pues ellos no han sido, porque
los he estado vigilando...
Álvaro: Pero, ¿has reconocido la voz?
Carol: Qué va, porque se la ha
distorsionado y se le oía grave, por eso pensaba que habíais sido
vosotros. -Se pone a llorar-. Joder, es que... ¿Quién puede hacer
una cosa así? ¿Qué le he hecho yo para que me haga esto?
Sara: Mmmm... Recuerdas a...
Carol: No, él no ha podido ser...
Sara: Sí, yo creo que sí, ha llegado
el momento de que te cuente la verdad...
Carol: ¿El momento? ¿Qué me tienes
que contar?
Sara: Verás... emmm, joder es que no
sé por donde empezar...
Carlos: ¿Por el principio, tal vez?
Sara: Calla piña!!
Carlos: Vale vale, solo lo decía para
quitarle hierro al asunto...
Carol: Sara, venga cuéntamelo,que
quiero saber que es lo que pasa...
Sara: Haber esto no te lo quise contar
para no hacerte daño. Resulta que cuando cortaste con Mario él
quedó muy perjudicado, y empezó a beber más y más, hasta que un
día hizo una locura.
Carol: Cuál?
Sara: Se cortó las venas y en vez de
llamar a la ambulancia, me llamó a mí para decirme que te dijese
que él no te iba a poder olvidar y que te quería. Entonces yo, fui
corriendo a su casa y llamé a una ambulancia, por suerte se salvó,
pero los médicos decidieron que era mejor meterlo a un psiquiátrico
ya que lo de cortarse las venas no fue muy normal. Y yo a menudo iba
a visitarle para que tuviera compañía y no volviese a hacer ninguna
locura. Por eso te dije que Mario se había ido a vivir a Seattle,
para que nunca hubieras sabido que Mario hizo esto por ti y no te
hubieras quedado hecha una mierda.
Carol: Pero él me quería, nunca me
haría esto.
Sara: Bueno, resulta que en unas
semanas empezó a cambiar mucho, supongo que por estar todo el día
encerrado allí, y resulta que cambió a mal, porque empezó a
echarte la culpa a ti de todo lo sucedido y dijo que esto no iba a
quedar así. Vamos, que se iba a vengar de que le hubieras arruinado
la vida por haberle dejado.
Álvaro: Vamos, toda una joyita de
hombre.
Sara: (Empieza a toser y le echa una
mirada asesina).
Carol: Pero, ya ha salido del
psiquiátrico??
Sara: Me dijo que iba a salir dentro de
medio año, pero claro, me lo dijo hace justo hoy seis meses... Por
eso sé que es él.
Carol: No me lo puedo creer me va a dar
alg...
Todos: Carol!!!!
-Carol se había desmayado, la llevamos
a urgencias allí en el pueblo de al lado, en Tauste y nos dijeron
que se tenía que quedar allí esa noche para descansar por lo
ocurrido.
Sara: Bueno, pues me quedo yo esta
noche con ella.
Blas: NO, me quedo yo que no tengo
muchas ganas de fiesta, divertíos vosotros allí.
Sara: ¿Seguro?
Blas: Seguro.
Sara: Muchas gracias Blas -le dice
mientras lo abraza-.
Blas: No las des, no hace falta
-mientras nos abrazamos me susurra al oído: Ahora haz lo que estás
deseando que sé que es tener algo más que amistad con Álvaro-.
Sara: Ehhhhhh, adiós Blas -dice roja
cuando se separan-.
Blas: Adiós a todos chicos, y
pasároslo bien.
Todos: Gracias!!
Cogimos el coche y nos fuimos a Sancho
otra vez. Cuando llegamos todos nos fuimos a cambiar para la fiesta
ibicenca y como es lógico, nos vestimos de blanco.
Sara: Carlos, eres la leche en persona,
nunca mejor dicho jajajajaaja.
Carlos: Eres muy graciosa, lo sabías?
Sara: Sí, me lo suelen decir,
jajajajajajajajaja.
Salimos de casa y fuimos al
polideportivo que es donde estaba la música.
Sara: Chicos, ahora venga ¿vale?
Todos: Vale.
Sara: Álvaro ven fuera conmigo un
segundo, por favor.
Salimos fuera y le dije
-¿Pero tú eres tonto?
Álvaro: Y yo ahora qué he hecho??
Sara: Lo del comentario de vaya joyita,
tú no eres el más indicado para hablar, porque mira, hace poco que
has dejad de estar en una relación y bien que ya quieres entrar en
otra.
Álvaro: Nadie ha dicho que yo quiera
entrar en una relación.
Sara: No, qué va, sólo me lo has
insinuado ochenta veces!
Álvaro: Lo único que quiero es echar
un polvo joder!
Sara: Donde está el Álvaro que yo
conocí -digo mirando hacia abajo dolida-.
Álvaro: Sigo siendo el mismo de
siempre yo no he cambad..
X: Anda, pero mira a quién tenemos
aquí!
Sara: Largaos
X: Y si no quiero? Quién me va a
detener, tú? Venga no me hagas reír.
Sara: Carlos, lárgate. Bueno, todos,
largaos.
Carlos: He dicho que no quiero, eres
sorda idiota?
Álvaro: No le hables así o te parto
la cara de un puñetazo.
Carlos: No me vaciles chaval.
Álvaro: Y tú a mí menos.
Carlos: … Está bien, nos vamos, pero
es la última vez que esto queda así.
Álvaro: Lo que tú digas...
El trío calavera se marchó y nos
volvimos a quedar solos.
Álvaro: ¿No me vas a dar las gracias?
Sara: ¿A ti? ¿De qué? -dije
riéndome-.
Álvaro: Eres... -y me cogió como a un
jamón-.
Sara: Álvaro, suéltame!!
Álvaro: NO hasta que no me des las
gracias.
Sara: Y yo te he dicho que me sueltes!!
Álvaro: Y yo te sigo diciendo que
hasta que no me des las gracias que no te voy a soltar -dice
riéndose-. Por cierto tienes muy buen culo, lástima que esté
pillado.
Sara: Álvaro!! Eres idiota -dije
riéndome-. Suéltame o te hago cosquillas.
Álvaro: No tengo.
Sara: Está bien, tú lo has querido
-empecé a hacerle cosquillas y se empezó a reír-.
Al final de tanto reírse, nos caímos,
menos mal que encima de la hierba, porque sino nos podríamos haber
hecho mucho daño. Álvaro calló encima mío y todo se quedó en
silencio, era una situación un poco embarazosa... Hasta que...